Si te escupen en la espalda

 

Si te escupen en la espalda es señal de que vas delante. ¡Si no te detienes llegarás el primero!

“Ahora, solo me sentaré en el muelle de la bahía,
mirando cómo la marea se aleja.
Simplemente estoy sentado en el muelle de la bahia,
perdiendo el tiempo.”

Otis Redding. (Sittin’On) The dock of the bay

 

© José María Suárez Gallego

Otis Redding – (Sittin’ On) The Dock Of The Bay

 

Wádi-r-Rúmmán (Guadarromán)

Wadi-r-Rumman

 

 “El río de los granados“, nombre etimológico de Guarromán, Wádi-r-Rúmmán (Guadarromán) escrito en grafía árabe, por gentileza del investigador del CSIC Juan Castilla Brazales, que ha sido director de la Escuela de Estudios Árabes, en Granada, y el mayor conocedor de los textos que aparecen escritos en la Alhambra. Con Guarromán le une el hecho de haber recibido aquí un Premio Olavidia y un Premio Nacional Cuchara de Palo, En la actualidad es un escritor de éxito con sus novelas La Casa de los tulipanes y Melvia, pero ante todo es un buen amigo.
TRASLITERACIÓN
El profesor de Historia del I.E.S Bûry al-hamma, de Baños de la Encina (Jaén), Agustín Camacho Sánchez, amablemente nos envía la transliteración de la palabra a las grafías latinas: “La he escrito en escritura completa: La “u” corta (el “lacito” que va arriba, sólo se pone en la escritura completa -para gente que está aprendiendo a leer o escribir, para evitar dudas,…) Hay una “a” larga y detrás la “L” (formando el artículo, “lam”) , esta “L” se pronuncia – en este caso- como “R” por asimilación con la letra de comienzo de la siguiente palabra – ya que la “R” es una letra “solar”. Y la”chadda” (el simbolito como un tres que indica la duplicación de la consonante)”.
Espero que os resulte interesante.
© José María Suárez Gallego

Libre te quiero

 

 

Libre te quiero

Libre te quiero,
como arroyo que brinca
de peña en peña.
Pero no mía.
Grande te quiero,
como monte preñado
de primavera.
Pero no mía.
Buena te quiero,
como pan que no sabe
su masa buena.
Pero no mía.
Alta te quiero,
como chopo que en el cielo
se despereza.
Pero no mía.
Blanca te quiero,
como flor de azahares
sobre la tierra.
Pero no mía.
Pero no mía
ni de Dios ni de nadie
ni tuya siquiera.

Agustín García Calvo

 

 

Hipócritas y beodos

dos borrachos

“Dos borrachos”, de Nicolae Grigoresku (Óleo sobre lienzo)

Confía más en el eructo de un beodo que en la oración de un hipócrita. 

Porque el borracho te eructará siempre su verdad, mientras que el hipócrita te rezará en todo momento la mentira que le conviene. 

© José María Suárez Gallego