Homenaje al Dr. Jaramillo y Guillén

PLACA DE ENRIQUE JARANILLO EN EL CENTRO MEDICO DE GUARROMAN

El nieto del doctor Enrique Jaramillo y Guillén, también médico y con el mismo nombre que su abuelo, destapó junto al alcalde de Guarromán, Alberto Rubio, la placa que le da nombre al Centro de Salud.

HOMENAJE AL DOCTOR JARAMILLO GUILLEN EN GUARROMAN

Médicos de la Asociación Española de Medicina Naturista junto al alcalde y al cronista oficial de Guarromán en el homenaje al Dr. Jaramillo y Guillén.

(Publicado en Diario JAÉN el viernes 1 de junio de 2018)

El Centro de Salud de Guarromán lleva por nombre desde hace unos días el del doctor Enrique Jaramillo y Guillén, nacido en Guarromán el 27 de marzo de 1860, quien está considerado por la profesión como el primer médico naturista en la historia de la medicina española, siendo el fundador del Instituto de Medicina Naturalista, y quien siguió un camino totalmente personal para llegar al naturismo.

Fue una jornada emotiva propiciada por el Ayuntamiento de Guarromán en la que se le ha concedido, a título póstumo, la medalla del 250 Aniversario de la Fundación de esta Real Población al ilustre guarromanense doctor Enrique Jaramillo y Guillén, que recibió de manos del alcalde Alberto Rubio su nieto, también médico como su padre y abuelo, Enrique Jaramillo (tercero), y quien evocó algunos de los recuerdos que guarda de su abuelo.

Al acto asistió la Corporación Municipal en pleno, una buena representación de sus  descendientes, y miembros de la Asociación Española de Naturismo, encabezada por su presidente, el doctor Torres Collado que habló de las posibilidades actuales y las perspectivas de futuro de esta especialidad médica, y que contribuyeron al esplendor de este homenaje póstumo celebrado en la Casa de la Cultura

Enrique Jaramillo curso el bachiller en el Instituto de Baeza, en el que luego impartiría clases Antonio Machado, debiendo coincidir allí en las aulas e internado con un paisano y coetáneo suyo también ilustre, como es Martín Scheroff Avi, el primer mentor poético de Federico García Lorca.

Jaramillo llegó a ser un profesional de gran prestigio en la Medicina en los inicios del siglo XX, innovando conceptos y poniendo las bases de la actual Medicina Naturista, realizando toda su etapa profesional en Madrid, pero sin olvidar nunca su lugar de origen, en el que continuó viviendo la familia de su madre.

Comenzó a ejercer su profesión, pero dos años después, en 1897, iba a morir su esposa en el tercer mes de su primera gestación: «Su naturaleza y constitución eran de un vigor y de una potencialidad extremas [se refiere a su mujer] y, a pesar de ello, en un fatal y funestísimo encadenamiento gradual de la respectiva actuación de cinco prestigiosos, cinco reconocidas eminencias médicas, cuya intervención demandé, y en continuo y evidente desacierto de unos y otros, fueron retorciendo y complicando un simplicísimo estado catarral, hasta que al cabo de cuatro meses de desastrosas torpezas médicas y de angustias y tormentos de la enferma y míos, consumaron su inicua labor, extinguiendo aquel singular y poderoso organismo, privándome con ello del ser más querido y del que su facultad maternal me iba forjando». Esta tragedia personal cambió su vida y su visión de la medicina. Sumergido en la depresión y el rechazo a la «ciencia oficial», comenzó a estudiar homeopatía y magnetismo. Se fue entusiasmando con este último y se convirtió en seguidor de lo que consideraba «ciencia natural».

En la calle Hernán Cortés n°7 de Madrid, fundó el Instituto de Medicina Naturalista, del que se nombró director. En este instituto practicaba, según se lee en su propaganda, «Tratamiento de toda clase de enfermedades, sin medicamentos ni operaciones quirúrgicas. Procedimientos modernos psicofísicos». Utilizaba el agua, el sol, el aire, la electricidad, el ejercicio, el magnetismo y la sugestión, sin haber leído nada de Vegetarianismo ni de Naturismo.

El guarromanense Enrique Jaramillo y Guillén se convirtió para los naturistas en el primer médico español de esta especialidad, reconocimiento que iba a conservar durante toda su vida, quedando inscrito con letras doradas en la historia de la medicina española.

Intuía que el secreto para tener y conservar una vida saludable residía en tres sustantivos que comienzan por la letra a: Alimentación, actividad y alegría, y apostillaba: Debe comerse la mitad de lo que se come, se debe hacer el doble de ejercicio del que se hace, y nos debemos reír el triple de lo que lo hacemos.

Planteamientos médicos que, pese a haber sido hechos hace un siglo, siguen estando plenamente vigentes hoy.

FOTO DEL TEXTO DEL ARTICULO SOBRE JARAMILLO EN DIARIO JAEN

El espíritu del Fuero

CARTEL DE FUERO 250 CON ESCUDOS DE TODOS LOS PUEBLOS

(Publicado en el cuadernillo especial que el Diario Jaén ha dedicado a las Nuevas Poblaciones de Sierra Morena el jueves 13 de diciembre de 2017)

Se conmemoran este año los dos siglos y medio de la Promulgación del Fuero de las Nuevas Poblaciones de Sierra Morena y Andalucía, y por tanto los 250 años de la puesta en marcha de lo que fue considerado como el proyecto estrella del reinado de Carlos III.

Ha sido precisamente el Fuero, a través de una Comisión Nacional Ejecutiva, denominada “FUERO 250 (1767-2017)”, para la organización de tales eventos, quien ha dado nombre y contenido a esta feliz efeméride, aunando a 14 municipios y dos entidades locales autónomas, repartidos en cuatro provincias andaluzas y una castellana manchega.

En estas cinco décadas transcurridas desde 1967 cuando se conmemoró el bicentenario, hemos pasado, a nivel popular, del «aquí vinieron alemanes y suizos traídos por el rey que inventó la lotería» a divulgar, sobre todo a partir de 1983, fecha de la celebración del Primer Congreso Histórico sobre Nuevas Poblaciones, las raíces de lo que somos. He ahí el valor sociológico, además del académico, de los congresos sobre Nuevas Poblaciones, y del ambiente creado en estas colonias carolinas ante un proyecto al que dimos en llamar Olavidia, en recuerdo del intendente que las impulsó en sus orígenes, Pablo de Olavide y Jáuregui.

Ya no se trata de ejercer una actividad más o menos productiva o lúdica de doctorandos y eruditos locales. No se trata de condenar tesis doctorales y revistas de iniciados al círculo cerrado de corteses citas bibliográficas, más enfocadas a dar el baremo metodológico que a aportar luz sobre el tema. Se trata de contar la historia de nuestra presencia aquí. Las aventuras y desventuras de aquellos que levantaron nuestras casas, cultivaron nuestros campos, canalizaron nuestras fuentes, abrieron nuestros caminos, tendieron nuestros puentes, parieron nuestros vivos y enterraron nuestros muertos. Todo ello sin abandonarse al fácil chauvinismo, sin descuidar el rigor científico y de la forma más honesta posible.

Los congresos de historia sobre Nuevas Poblaciones han sido, y afortunadamente lo siguen siendo, con motivo de esta celebración ya ha tenido lugar la primera fase del noveno, el vértice en el que se mantiene en equilibrio la aportación académico-universitaria, la voz popular y el apoyo de la administración local. De ahí que estos pueblos de historia corta hayan buscado sus señas de identidad a través de estos eventos académicos. Se hace necesario y urgente divulgar sus conclusiones, porque además de sembrar conocimientos se alimentan raíces que habrán de trocarse en ramas y frutos de progreso en un futuro.

Pretendemos simple y llanamente ser divulgadores de la Historia, de nuestra historia, sin perder de vista lo que al respecto Cervantes nos deja escrito en El Quijote:

«…debiendo ser los historiadores puntuales, verdaderos y no apasionados, y que ni el interés ni el miedo, el rencor ni la afición no les haga torcer el camino de la verdad, cuya madre es la historia, émula del tiempo, depósito de las acciones, testigo de lo pasado, ejemplo y aviso de lo presente, advertencia de lo porveni

Ni el miedo, ni el rencor, ni la afición habrá de torcer el camino por el que transcurrirán los próximos cincuenta años hasta llegar al año 2067 en el que se celebre el Tricentenario del Fuero. Pretendemos que esta conmemoración del Fuero 250 sea la aldaba con la que avisamos a las próximas generaciones que queda mucho por hacer para mantener vivo el espíritu ilustrado que hizo nacer estas Nuevas Poblaciones, desde el convencimiento de que una sociedad mejor es posible, siempre que no perdamos el aliento y el deseo de trabajar por ello cada día.

EL ESPIRITU DEL FUERO ARTICULO EN DIARIO JAEN

La cápsula del tiempo de Guarromán

INTERIOR DE LA CAPSULA DEL TIEMPO DE GUARROMAN

Interior de la cápsula del tiempo de Guarromán

AUTORIDADES PRESENTES INAUGURACION DEL MONUMENTO 2017

Autoridades civiles, militares y académicas presentes en la inauguración del Monumento a los Primeros Colonos de Guarromán, el 28 de octubre de 2017, en cuyo interior de la base se encuentran situados los 467 objetos que fueron depositados por los guarromanenses el 23 de octubre previo, para que sean recogidos por sus descendientes el 5 de julio de 2067, fecha en la que se conmemorará el Tercer Centenario de la Fundación de Guarromán y del resto de las Nuevas Poblaciones de Sierra Morena y Andalucía (Olavidia). En el transcurso de esta inauguración se dio lectura pública a este artículo del cronista oficial.

 

(Artículo publicado en Diario JAÉN el viernes 20 de octubre de 2017)

            Estamos inmersos en Guarromán en la conmemoración del 250 aniversario de su fundación. Ayer se inauguró en La Carolina el Congreso Internacional de Historia sobre las Nuevas Poblaciones, y esta tarde tendrá lugar aquí una conferencia sobre sus viajes a Andalucía del nobel de literatura Camilo José Cela, vinculado con esta real población a través de la Orden de la Cuchara de Palo, a cargo de su hijo Camilo José Cela Conde.

            Como cronista oficial de este municipio me produce una especial emoción el acto que tendrá lugar el próximo lunes día 23 en el nuevo monumento dedicado a los primeros colonos, situado a la entrada misma de esta colonia de Carlos III. En su base hueca y aislada de humedades y otras inclemencias climática, se ha construido por parte del ayuntamiento una capsula del tiempo en la cual podrán depositar los vecinos que lo deseen los mensajes y objetos que consideren oportunos para que sean recogidos por quienes dentro de cincuenta años, justamente el 5 de julio del año 2067, cuando se conmemore los tres siglos de la existencia de Guarromán, abran esta capsula del tiempo y vean y examinen los objetos y mensajes depositados allí por sus predecesores.

            Los niños y adolescentes de este pueblo estarán en primera fila porque serán ellos quienes ya de mayores habrán de recordar e interpretar entonces lo que este lunes 23 de octubre de 2017 se pretendió hacer en este acto. Una vez llena la capsula del tiempo se sellará con ladrillos y cemento para que todo lo allí introducido espere pacientemente la llegada de los “guarromanenses del futuro” que habrán de abrirla dentro de medio siglo.

            En un mundo globalizado en el que los símbolos y las liturgias se van descargando de contenidos hasta hacerse vacuas, el que los habitantes de un pueblo aspiren a “estar presentes” y participar en la conmemoración, dentro de cincuenta años, de los tres siglos de existencia, nos hace pensar que lo mejor de esta capsula del tiempo va a permanecer fuera:  el compromiso de hacer y pasar a las próximas generaciones un pueblo mucho mejor en valores humanos. Sería absurdo tratar de dejar un mejor pueblo a nuestros descendientes, y no mejores descendientes a nuestro pueblo.

            Dicen los antropólogos culturales que una generación sociológica son treinta años. El tiempo en el que un hijo debe comenzar a tomar el timón que llevó su padre. Desde 1986 en Guarromán hemos hecho sonar cada año por estas fechas una campana, que supuestamente estuvo en la puerta de la casa de Pablo de Olavide en Baeza, tantas veces como generaciones nos separan de los colonos que nos fundaron. En 1986 sonó siete veces por cada una de las generaciones computadas entonces. En el año 2007 se incorporó el tañido de la octava generación. En el año 2037 se incorpora el noveno tañido para recordar a las anteriores generaciones.

            El cronista oficial depositará el próximo lunes en esta capsula del tiempo una campana de bronce, réplica de la que perteneció a Pablo de Olavide en Baeza, con las instrucciones escritas para que los guarromanenses del año 2067, los que festejarán el tricentenario, la hagan sonar solemnemente diez veces en el templete del monumento, coincidiendo con los trescientos años del nacimiento del primer guarromanense, Nicolás Kerche, y a modo de recuerdo de todas las generaciones que en el tiempo hemos dado vida a este pueblo.

            Volverán a proclamar el lema que nos une a todas las Nuevas Poblaciones de Sierra Morena y Andalucía, la Tierra de Olavidia: “Nacimos con el Fuero para la concordia de los pueblos”.

            Un censo de habitantes con sus nombres y direcciones, fotos, recuerdos, cartas, catálogos, libros sobre Guarromán, en papel y en formato digital, medallas y otros emotivos objetos llenarán esta capsula del tiempo proyectada hasta el futuro.

            ¿Llegará a su destino? Confío que el entonces cronista oficial de Guarromán, hombre o mujer, repase la hemeroteca de Diario Jaén y haga llegar estas líneas escritas medio siglo antes a quien corresponda. Yo ya seré para entonces cosa del pasado.

 

ENTREGA DE LOS DECIMOS DE LOTERIA

El cronista oficial de Guarromán entrega a su alcalde para ser introducida en la capsula del tiempo una colección de décimos de la Lotería Nacional correspondientes a cada uno de los sorteos del año 1967, uno de los cuales se dedicó al bicentenario de la fundación de las Nuevas Poblaciones de Sierra Morena y Andalucía. Esta colección ha sido una gentileza del periodista de Canal Sur (RTVA) Alfonso Miranda Pérez, gran coleccionista, investigador e historiador de la lotería nacional española.

SELLADO DE LA CAPSULA DL TIEMPO

En presencia del alcalde de Guarromán (Alberto Rubio) y del cronista oficial (José María Suárez Gallego) los operarios municipales procedieron al sellado de la cápsula del tiempo con ladrillos y cemento, que deberá permanecer cerrada durante el próximo medio siglo hasta el año 2067.

250 años de Olavidia

ECUDO DE OLAVIDIA VARIOS COLORES

 

(Publicado en Diario Jaén el viernes 30 de junio de 2017)

Durante la segunda mitad del siglo XVIII la Historia de España va a contemplar cómo el espíritu reformador de la Corte de Carlos III alumbrará lo que conocemos como el mejor espíritu de La Ilustración. La pasión por «verlo todo claro» y la manifiesta oposición de los hijos del XVIII a soportar el misterio, darán a esta centuria el apelativo de Siglo de las Luces, fenómeno éste que no será privativo de los ilustrados españoles, sino que habría de calar en les eclairés franceses, en los intelectuales germanos de la Aufklárung, o en los británicos del Enlightenment. Europa y América van a verse inmersas en la fiebre innovadora, si bien ésta acabará afectando más al terreno social que al intelectual propiamente dicho.

Carlos III, sobre todo después del «asunto Esquilache», se rodeará de un equipo de gobierno en el que cada cual tenía una reforma en cartera para procurarle al pueblo la felicidad que éste no puede lograr por si mismo. En esta esfera del despotismo ilustrado gravitarán nobles de rancio abolengo, como es el caso del todopoderoso Conde de Aranda, que presidirá el Consejo de Castilla, junto a golillas como Campomanes, Floridablanca, Múzquiz y Jovellanos, que desde sus puestos de responsabilidad habrían de diseñar los cambios económicos que traerían consigo las pretendidas reformas sociales.

Como primera medida se hizo necesario dinamizar las estructuras agrarias. Se trataba de crear una nueva clase de propietarios agrícolas extraídos de los grupos menos favorecidos a los que se les cederían tierras, unas 33 Ha. por familia, que hasta el momento habían estado mal rentabilizadas, o no explotadas. Se pretendía propiciar una sociedad modelo cuyos componentes «deben estar destinados a la labranza, cría de ganados, y a las artes mecánicas, como nervio de la fuerza de un Estado», porque «todo país en que la agricultura no florece, será siempre desdichado, porque con ella todas las artes se fomentan y adelantan, y sin ella todas se debilitan y se pierden»

Una vez que todo estaba proyectado sobre el papel, sólo cabía ponerse manos a la obra. De un lado había que reclutar a los futuros colonos, de lo que se encargaría el bávaro Thürriegel, para lo cual había partido el uno de junio de 1767 con su familia camino de Frankfurt del Main. De otro lado, había que elegir los terrenos en los que irían ubicadas las primeras poblaciones (La Carolina, Guarromán y Santa Elena), para lo cual Olavide se desplazó a Bailén el 17 de agosto, donde estuvo hasta finales de ese mes dando las primeras órdenes encaminadas a preparar una infraestructura mínima.

Cabe preguntarse 250 años después si la colonización de Sierra Morena y Andalucía, aquel proyecto destinado a que Europa volviera su mirada hacia la gloria de Carlos III, el primer proyecto efectivo de Europeidad, triunfó o no. Sería difícil bote pronto cuantificar y cualificar un posible resultado de urgencia, pero sí invito a que se visiten estas Nuevas Poblaciones en las que se encontrarán hombres y mujeres que siguen sintiendo esta tierra con el mismo espíritu de lucha que sus antepasados, muestra de que el proyecto no ha terminado. Evidentemente no puede haber fracasado, por tanto, lo que aún está en curso y vivo.

Todos aquellos lugares se aglutinan hoy sobre la misma bandera celeste, blanca y verde que en 1988 dio lugar a la Mancomunidad Cultural de las Nuevas Poblaciones de Sierra Morena y Andalucía, la Olavidia que trata de llevar felizmente al futuro los proyectos del presente que se urdieron con las mimbres de un pasado común.  En el timbre del escudo enarbolan su lema: “Nacimos con el Fuero para la concordia de los pueblos”. Como un intento cargado de didactismo de no olvidar los orígenes y no perder el rumbo encaminado a ganar cada día la meta del progreso desde la libertad, la tolerancia, la cultura y la concordia.

Olavidia más que una utópica patria anclada en un sueño del pasado es hoy por hoy el compromiso vigente, real e irrenunciable con esta tierra de las gentes que la han hecho posible cada día, no sin mucho esfuerzo, durante los últimos 250 años.

 

250 AÑOS DE OLAVIDIA EN DIARIO JAEN

Romance de ciego que se cantaba en la Romería de San Isidro en Guarromán

partitura romance de San Isidro

Trascripción musical de la melodía del romance de San Isidro que se cantaba en la romería de Guarromán.

En los años cuarenta del siglo XX un grupo de niños, hoy ya abuelos, aprendieron un romance de ciego en el que se cuentan varios milagros tradicionales de San Isidro, que se cantaba mientras se «hacía el camino» de la pradera, y que gracias a Juana Dorado, que en su tiempo nos lo cantó para su posterior trascripción, y a Santi Villar Caballero, cuya música nos transcribió gentilmente a un pentagrama, hoy podemos ofrecer.

Romance de ciego de San Isidro, recuperado por Juana Dorado que lo cantaba en los comienzos de los años noventa del siglo xx

San Isidro el labrador iba

pa su quintería

y cuando iba a labrar

era más de mediodía.

Los labradores de alrededor

al amo van a imponer

a decir que su criado

no cumple con su deber.

Si mi criado no labra

nada tiene usted que ver

a vos no le pido nada

para pagarle yo a él.

ellos se salen pa fuera

con cara de avergonzados,

y el amo que no era tonto

quiso enterarse del caso.

Buenos días tenga Isidro

dime quien te está ayudando.

Tan sólo un Dios verdadero

que me da salud y amparo.

En esos mismos momentos

Isidro salió arando

y vieron salir tres surcos

no habiendo más que un arado,

con dos ángeles detrás

todo vestidos de blanco.

A otro día de mañana

a Isidro mandó labrar

a tierras que no había agua

ni tampoco agua habrá.

Buenos días tenga Isidro.

Y venga con Dios mi amo,

como verá la faena

esto queda bien labrado.

Isidro no hay por aquí

ningún arroyo ni fuente

para calmar esta sed

que la traigo muy ardiente.

Y venga con Dios mi amo

no le extrañe que le diga

que en lo alto de la roca

brota el agua cristalina.

Isidro ha cogío la vara,

la vara de gavilanes,

y dando un golpe muy fuerte

el agua sale a raudales.

El amo ha cogío un caballo

y a su casa va llorando

diciéndole a su señora

que su criado era santo.

A otro día de mañana

las campanas repicaron

y van a sacar a Isidro

por mandato de su amo.

Por eso se hace la fiesta

el día quince de mayo.