Los políticos y el burro flautista

#MeditacionesDeUnConfinado

Han habido políticos, en todos los niveles de la Administración, y de todos los colores, que con el tiempo llegaron a creer que cuando recibían los votos del pueblo en las urnas, además de la confianza depositada en ellos, se les otorgaban cuatro licenciaturas (hoy grados), seis másteres universitarios, tres doctorados “cum laude”, dos doctorados “honoris causa”, cinco idiomas leídos, hablados y comprendidos, y algunos llegaron a creer que además les correspondía la “infalibilidad del Papa” y que por eso nunca podían equivocarse.

Esa soberbia del necio, parodiada en el burro flautista de la fábula de Tomás de Iriarte, la potenciaron algunos con las dos drogas que carcomen las esencias éticas de muchos políticos: La egolatrína y la pesebrína.

El presidente de la oposición, es sólo un ejemplo tomado al vuelo con más crónica que crítica, le echaba en cara al presidente del gobierno en sede parlamentaria, que ante esta crisis del Covid-16 se escudaba mucho en la opinión de médicos, científicos y técnicos. (¡Habiendo, digo yo, tantos nigromantes pijos, adivinos de media bola de cristal, quiromantes mancos, druidas de pueblo abandonado, chamanes de Amazón, brujas youtubers, visionarios descafeinados… A los que pedirle consejo!) Ante lo cual, sólo me encomiendo a los nuevos planes de estudios de la Universidad Nacional de las Urnas que se hagan después de que pasemos la mala experiencia del coronavirus, para que a partir de entonces, los votos otorgados democráticamente a un político sirvan además como matricula en el conservatorio superior de música en el que se enseña qué es una flauta, qué es un burro y que es un un burro flautista (por ese orden). ¡Y no nos hagan morir víctimas de sus desconciertos ante pandemias, crisis económicas y grandes “faenas” similares. Las próximas generaciones, si sobrevivimos, nos lo agradecerán.

¡Cuidaos y nos cuidaréis! ¡YoMeQuedoEnCasa

© José María Suárez Gallego

Fabula del burro flautista, de Tomás de Iriarte (1750-1791)

Esta fabulilla,
salga bien o mal,
me ha ocurrido ahora
por casualidad.
Cerca de unos prados
que hay en mi lugar,
pasaba un borrico
por casualidad.
Una flauta en ellos
halló, que un zagal
se dejó olvidada
por casualidad.
Acercóse a olerla
el dicho animal,
y dio un resoplido
por casualidad.
En la flauta el aire
se hubo de colar,
y sonó la flauta
por casualidad.
«¡Oh!», dijo el borrico,
«¡qué bien sé tocar!
¡y dirán que es mala
la música asnal!».
Sin reglas del arte,
borriquitos hay
que una vez aciertan
por casualidad.

Meditación tras trece días confinados por pandemia del Covid-19

#CorresponsalDeAlertasNacionales

#MeditacionesDeUnConfinado

#MeQuedoEnCasa

Doy por concluido este decimotercer día (que además ha sido viernes) de trabajo confinado en el despacho. He comprobado que necesitamos vernos (muchos amigos han comenzado a poner las cámaras para hablar). Mañana comenzamos la tercera semana ¡Resistiremos y Venceremos!

He decidido no afeitarme hasta que no acabe todo ésto, aunque parezca mas viejo, pero como me dijo el inefable Comendador de la Cuchara de Palo, Camilo José Cela, en su casa de El Espinar (Guadalajara), cuando se es joven, se es joven para toda la vida. Y en ello estoy, con las limitaciones propias de las circunstancias.

Hoy he puesto en cuarentena de bloqueo a mucha gente que tenía en Facebook, por tóxica y porque en sí mismas son el virus del desaliento, la mentira interesada y el miedo.

Hoy he aprendido de ellas que no quiero ser como ellas, y dejo la puerta abierta a quien no quiera ser como yo, siempre modesto aprendiz en el difícil camino de la perfección, que me bloquee también.

Y cierro mi día en las redes con unos versos de San Juan de la Cruz en Monte de Perfección:

“Para venir a gustarlo todo

no quieras tener gusto en nada.

Para venir a saberlo todo

no quieras saber algo en nada.

Para venir a poseerlo todo

no quieras poseer algo en nada.

Para venir a serlo todo

no quieras ser algo en nada.

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Para venir a lo que gustas

has de ir por donde no gustas.

Para venir a lo que no sabes

has de ir por donde no sabes.

Para venir a poseer lo que no posees

has de ir por donde no posees.

Para venir a lo que no eres

has de ir por donde no eres.

________________________________

Cuando reparas en algo

dejas de arrojarte al todo.

Para venir del todo al todo

has de dejarte del todo en todo,

y cuando lo vengas del todo a tener

has de tenerlo sin nada querer.

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En esta desnudez halla el

espíritu su descanso, porque no

comunicando nada, nada le fatiga hacia

arriba, y nada le oprime

hacia abajo, porque está en

el centro de su humildad”.

Mañana será otro día y verá el tuerto los espárragos, si es que la Guardia Civil no lo para a la salida del pueblo y lo vuelve a su casa, como está mandao.

© José María Suárez Gallego