La manta y el reloj

MANTA CUARTELERA

Los que hicimos la “mili” recordamos la famosa historia de la manta. En un cuartel le robaron el reloj a  un soldado y éste dio parte al sargento. Se le dijo al soldado que en el ejército español no había ladrones, y por tanto no se lo podían haber robado, que posiblemente fuera un “despiste” de alguien que lo “tomó prestado” equivocadamente. Así es que el sargento decidió poner una manta en el centro de la compañía y apagar la luz para  que quien tuviera el reloj de manera “equivocada” lo depositara en la manta de forma anónima. Encendida la luz de nuevo la sorpresa fue mayúscula: ¡La manta había desaparecido también!

            Asistimos ahora al circo de la corrupción comprobando que los “payasos” ya no nos hacen reír y nos provocan cada vez más miedo, Siguen el patrón de indefensión adquirida para el que hemos sido educados y adiestrados: “Esto es así, siempre lo ha sido, no se puede hacer nada y esto no cambiará nunca”. La manta hace tiempo que desapareció y nadie sabe quién la tiene. Por eso unos temen que alguien tire de la manta desaparecida y deje al descubierto la prima de  riesgo del “y tú más”. Otros temen que alguien se lie la manta a la cabeza  y acabe apareciendo hasta el reloj perdido en el cuartel.

            Vivimos bajo el síndrome de  María Dolores Pradera: “Devuélveme el rosario de mi madre y quédate con todo lo demás.” Devuelve las medallas, los escaños y los carnés y quédate con todo lo demás, que la manta no va a aparecer ni se va a tirar de ella. Volvemos a la vieja historia de siempre descrita magistralmente por Federico García Lorca: “Señores guardias civiles/ aquí pasó lo de siempre/ murieron cuatro romanos y cinco cartagineses”. Y ninguno de ellos llevaba la manta, su señoría

            Ya podemos enunciar el primer Principio de la Corrupción: “Los corruptos no se crean ni se destruyen, simplemente se reinventan en el sistema político vigente en cada momento.” Bienvenidos pues sean todos los “emos”, pero por favor traeros vuestra manta a ver si aparece el reloj de una puñetera vez. ¡Que en España no hay ladrones, mi sargento!

Publicado en Diario JAÉN el martes 11 de noviembre de 2014

(@suarezgallego)

LA MANTA Y EL RELOJ. PUBLICADO EN DIARIO JAÉN.